
Corea del Sur y EE.UU. se preparan para conversaciones diplomáticas y de defensa en medio de crecientes desafíos de seguridad
Seúl y Washington se alistan para una serie de consultas diplomáticas y de defensa de alto nivel esta semana, incluido un posible encuentro entre Cho Hyun y Marco Rubio y un diálogo de defensa en Busan, mientras evalúan una posible contribución militar surcoreana en el Estrecho de Ormuz y se acercan a un acuerdo sobre los primeros proyectos del paquete de inversión de 350.000 millones de dólares.
Seúl y Washington se alistan para una serie de consultas diplomáticas y de defensa de alto nivel esta semana, incluido un posible encuentro entre Cho Hyun y Marco Rubio y un diálogo de defensa en Busan, mientras evalúan una posible contribución militar surcoreana en el Estrecho de Ormuz y se acercan a un acuerdo sobre los primeros proyectos del paquete de inversión de 350.000 millones de dólares.
Corea del Sur y Estados Unidos afrontan una semana cargada de consultas diplomáticas y de defensa de alto nivel, mientras los aliados intentan resolver un cúmulo de temas sensibles que va desde una eventual contribución militar surcoreana en el Estrecho de Ormuz hasta la puesta en marcha del enorme paquete de inversión de Seúl en territorio estadounidense.
El canciller Cho Hyun y el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, coordinan agendas para un posible encuentro ya esta misma semana, antes de la apertura de la Asamblea General de la ONU en Nueva York el 22 de septiembre. En una sesión de interpelación en la Asamblea Nacional, Cho confirmó que se está organizando una reunión con Rubio dentro de este mes y rechazó las versiones de que las recientes fricciones hayan debilitado la alianza, calificándola de "fundamentalmente sólida" y asegurando que las diferencias pueden resolverse mediante consultas estrechas.
En el centro de la agenda diplomática está la solicitud de Washington para que Seúl considere aportar fuerzas cerca del Estrecho de Ormuz. Corea del Sur envió recientemente un equipo conjunto de los ministerios de Exteriores y Defensa a los Emiratos Árabes Unidos para evaluar logística, acceso portuario y posibles opciones de bases en la región. La delegación regresó la semana pasada y su informe será presentado al Consejo de Seguridad Nacional. El Ministerio de Defensa ha insistido en que el viaje tuvo un carácter puramente exploratorio y que no se ha tomado ninguna decisión sobre el despliegue, aunque la idea genera resistencia entre legisladores del propio bloque gobernante y entre grupos civiles y religiosos, que ya han organizado manifestaciones callejeras en Seúl en contra de cualquier envío de tropas.
El impulso diplomático coincide con avances en el frente económico. Se cree que Seúl y Washington están cerca de cerrar los términos de los primeros proyectos dentro del compromiso surcoreano de invertir 350.000 millones de dólares en EE.UU., con un anuncio que podría llegar alrededor del 18 de septiembre. El ministro de Industria, Kim Jung-kwan, regresó al país el fin de semana tras negociaciones en Nueva York con el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, sobre el alcance y la estructura del paquete. Una planta de energía de ciclo combinado a gas de 6,3 gigavatios en Encinal, Texas, ha surgido como principal candidata para un primer proyecto, aunque las autoridades advierten que los detalles aún se están negociando. Diplomáticos de ambos lados sugieren que el avance en el expediente de inversión podría destrabar otros asuntos pendientes desde hace tiempo, como la aspiración surcoreana de construir submarinos de propulsión nuclear y actualizar el acuerdo bilateral de cooperación nuclear civil.
En el ámbito de la defensa, funcionarios de ambos países celebrarán esta semana en Busan el Diálogo de Defensa Integrado Corea-EE.UU. (KIDD), un canal regular a nivel de subsecretario para revisar la postura de defensa conjunta de los aliados. Entre los temas previstos figuran las reservas de Seúl respecto a la solicitud sobre Ormuz y el debate de larga data sobre la transferencia del control operacional en tiempo de guerra (OPCON) de las fuerzas surcoreanas, que Seúl quiere fijar con un año meta concreto en la Reunión Consultiva de Seguridad de noviembre. Washington también informará a Seúl sobre las repercusiones de la decisión del presidente Donald Trump de reducir los ejercicios militares conjuntos entre ambas fuerzas.
La cooperación naval también podría ocupar un lugar destacado si el diálogo se celebra en Busan, ya que Seúl busca profundizar los lazos con Washington bajo la iniciativa "Make American Shipbuilding Great Again". Según reportes, el Departamento de Defensa y la Marina de EE.UU. han enviado solicitudes de información a HD Hyundai Heavy Industries, Hanwha Ocean y Samsung Heavy Industries sobre buques de combate y de reabastecimiento, tras una visita el mes pasado de miembros de un subcomité de asignaciones de la Cámara de Representantes de EE.UU. a los astilleros de las tres compañías.
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